- COMENTARIO DE ESPECTACULOS La Original Banda El Limón decepciona sonido
Era la noche del 24 de diciembre. Todo pintaba bien, me invitaron al Cherry de Mazatlán para ver a la Original Banda El Limón, originaria de este puerto esplendoroso. Yo no conocía el antro, pero había pasado por enfrente varias veces y la verdad que se mira enorme.
Por eso cuando me dijeron El Limón en el Cherry, no mezcla y no estoy hablando de bebidas, eso lo haríamos después.
Se llegó la hora que se tenía recomendado llegar a un espectáculo cuyo gruopo estelar empezaría a sonar, según el programa, a la medianoche. Nunca opino sobre la hora que empieza un espectáculos porque ya es de todos conocido que algunos artistas les gusta la tomada y la nevada, claro, también la fumada, y que por mangas o por angas es raro que sean puntuales.
Pero esta noche del 24, era un poco diferente y sí parecía todo ir de acuerdo con los horarios. Pues que les cuento, llegamos el grupo de ocho personas y nos tardaron un poco en acomodar en dos mesillas frente a la pista de baile. Se sentía mucha gente y parecía un enorme escenario, pero claro venía atontado por el tumulto de personas, humo de cigarrillos, luces bailarinas y ufff. Sí cuando era joven salía y entraba de los antros sin renegar nadita. El ruido, pues de eso se trataba, ¿no?, juventud desenfrenada, y ya saben lo demás así que no les digo.
El caso es que entró el grupo o dría yo el batallón, y mis respetos para la banda y como todo un periodista, según yo, voltee para hacer un pandeo general de todo el público para registrar el entusiasmo, medir la popularidad, ustedes saben, con suerte me topaba algo que hiciera mi nota diferente a la de mis colegas de otros medios.
Lo primero que no entendí y les confieso que todavía no alcanzo entenderlo y es “¿qué hacía un gruperrón machín (acá muy culichi yo) en este lugar tan pequeño. Dudo que fueran más de mil personas enlatadas como anchoas.
Luego pensé, verdad, porque así somos, primero nos fijamos en lo negativo y pocos tenemos la capacidad y buscarle también lo positivo, que “enorme privilegio estar reunido con la banda y unos vatos que puro pa delante y contratamos a mis compas de la banda El Limón para que nos tocaran unas rolas”.
Acababa de tocar otro grupo, también banda, pero con menos integrantes. Usaban mucho conexiones o adaptadores para hacer que todos los aparatos fueran electronicos, lo cual puede ser bueno por un lado, porque para poder dar sonido sin desvirtuarlo, ya que es lógico que si sale directamente de la consola de sonorización en lugar de los micrónos como todavía hacen muchos músicos.
No creo, sin embargo, que una super banda como la de El Limón no ocupa altavoces, mas que para su cantante.
Los integrantes de la prestigiada banda empezaron a aparecer y a ocupar sus lugares sobre el escenario.
Ya me desesperé por decirles que cometieron una grave error de sonorización. Era exageradamente ruidoso y se escuchaba muy distorsionado. Nadie se quejó, digo, salvo algunas muecas. Los músicos ni sus ingenieros de sonido corrigieron, por lo que opté por abandonar el local, lo cual me dolió. Me gusta la banda y en serio mis respetos para ellos. Buena señal es que normalmente hubiera exigido se me devolviera el costo del boleto, por inaudible, desagradable, pero todos somos humanos, algunos más que otros, pero felices.
entre más tarde porque aún hay mas de esta `página web que busca promover la lectura a todos los serresl humanos que se pueda.
