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- Artículo: Justicia inepta o simple corrupción

Por Olivier Acuña

El problema es que todos hablan de la ineptitud masiva en las corporaciones policiales y en todos los niveles de impartición de justicia y sus integrantes.
Pero no es hasta que en carne propia se sufren las frustraciones, las sensaciones de impotencia y desesperanza de un sistema judicial que de plano es surrealista, kafkiano o simplemente bravero como se dice en el noroeste.
Es decir que yo me pregunto que si en esencia cómo es la calidad de justicia en México sólo tengo capcidad de distinguir dos adjetivos que ilustran exactamente como es la aplicación de la ley por parte de las autoridades: inepto y/o corrupto.
Mi sensación después de cinco juicios penales cargados de arbitrariedades, simplemente por el hecho de estar basados en notoriamente falsas circunstancias, declaraciones y evidencias o argumentos.
Estando bien informado de cada uno de los casos en mi contra me creó una necesidad insaciable y urgente por conocer otros casos porque se me hacía absurdos que las organizaciones oficiales mexicanas de derechos humanos e instituciones de justicia y de aplicación de la misma estuvieran en lo correcto al decirme que mis casos eran aislados.
Con coraje reclamaba yo ante funcionarios de todos los niveles una respuesta a por qué si tanto hacían llamados televisivos masivos para que la ciudadanía fuera responsable y denunciara todo acto de arbitrariedad oficial en su contra, según porque estaban dispuestos a ponerle un tajante fin a la impunidad y corrupción, a la hora de la verdad, de una denuncia veraz, bien fundada, en contra de funcionarios diversos, se esforzaran más por desechar o rechazar el caso que por demostrar congruencia entre su diálogo público y sus disposición real para combatir el mal oficial que afecta críticamente a todo el sistema gubernamental mexicano.
Digo, porque nos hacemos tontos a la hora de la hora, envés de darle credibilidad a alquien que se queja.
Bueno yo sé lo fácil que es creer, pensar y decir que todos los criminales son iguales y que todos los que están en la cárcel tienen la similitud de que aseguran ser inocentes e inventan fantásticas historias, incluso de haber sufrido torturas para intentar salirse con la suya.
Pero porque ese es nuestro problema, que nos dejamos meter ideas a la cabeza y no pensamos de forma independiente. Porque la inefable inclinación de desacreditar a la reo enfrentando juicio. Porque generalizar nuestro prejuicio negativo contra todo interno.
Bueno, pues para mi fue aleccionante el haber estado en la cárcel estatal de Culiacán junto con unos 2000 reclusos más y escuchar las versiones personales de una cuarta parte de esa población carcelaria.
Me impactó ver que era raro el que dijera ser completamente inocente y de hecho me enfurecía escuchar a verdaderamente inocentes aceptar sin mayor incoveniencia acusaciones, cargos y sentencias falsas en su contra.
Muy común la respuesta de;
“Mira, para que le muevo. El que se jueja yo he visto que se lo chingan peor o sufre represalias físicas. No hombre para que le muevo, ni a quien hablarle, porque nadie te da los húmeros telefónicos y si los consigues, pues es difícil y costoso, ya ves las llamadas cuestan y casi nadie tiene números de marcación gratuita y los que sí u otros tienen grabaciones, lo cual provoca el corte inmediato de la llamada”.
“El que no se ondea con la grabación que habla pòr nosotros diciendo que si aceptan la llamada que le está haciendo un recluso de la cárcel de Culiacán”.
Oye pues soy sincero y digo de entrada uno dice que voy a andar aceptando llamadas de criminales y luego puede pensarse agregadamente que es por cobrar.
El hecho es que yo enfrenté cinco juicios. Cuatro de ellos los enfrenté los casi tres años que estuve en la cárcel cuando fui torturado durante casi 16 horas el 14 de enero del 2006.
Y la verdad es que es carísimo además de prácticamente imposible manejar una adecuada defensa legal para enfrentar las acciones de los juzgados tanto del fuero común como los federales.
Para comprobar lo que digo ofrezco una lista de expedientes que son de llamar la atención, y no tengo ningún temor al señalar que de todos los expedientes y digo todos, pasados, presentes, pendientes e inocentes o culpables, arriba de un 85 por ciento cuenta con al menos una irregularidad que signifcò la condena de muchos inocentes o absoluciones muy dilatas, hablo de hasta 10 o más años y luego, una disculpa, pero por lo menos finalmente te vas absueltos.
Reparación de daños, indemnización por ingresos caídos, gastos jurídicos y pérdidas de cualquier índole que haya sido provocado por o a consecuencia del tiempo en la cárcel mientras se le sentenciaba absolutoriamente, entre otras que en esencia surten el mismo efecto como el artículo 331 que aborda la tortura, cuyos daños de todo tipo a la víctima y sus dependientes, incluyendo gastos psicológicos por las alteraciones irreversibles sufridas a raíz de la tortura. Obvio que se tiene que comprobar la tortura, lo cual es difícil a imposible por el simple hecho de que no está bien definida e indepdiente una dirección de contraloría interna o como en las de Holywood donde policías deshonestos son investigados, arrestados y llevados a juicio para una sentencia por parte de muy serios y muy picudos “agentes de asuntos internos”.
Aquí es diferente. Les cuento que estaba en la oficina de Gustavo Perez Villa, minister público auxiliar de la Controlaría de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sinaloa, denunciando diversas acciones de gente de diversas direcciones de esa dependencia.
Empecé la parte donde demandaba una investigación y por lo menos una mención deshonorífica por haberse portado mal en contra de dos ministeriales ya veteranos que llegaron a nuestro hogar y negocio a amenazar que llegaban a matarme con pistola en mano y de pasajeros traían a un ex ministerial; José Melesio Torres Rubio, quien lideró la invasión de un terreno de mi esposa, patrimonio de nuestra familia por acuerdo con y protegido por gente de la procuraduría con el fin de hostigarme.
Perez Villa me dijo;
“Yo que soy de la Agencia del Ministerio Público Asignada a Casos de la Contraloría de la PGJ no denunciaría a un ministerial, porque esos individuos me asesinarían, o sea, no me meto con ellos, por lo que te recomiendo que consideres la parte de tu denuincia contra los ministeriales”.
Contesté un poco enojado:
“Mire licenciado, porque no denunciarlos, por miedo a que vayan de nuevo a querer matarme sería absurdo porque no creo que se abstengan de buenas a primeras de reintentar su objetivo”.
En Sinaloa está muy claro que cuando uno es marcado para morir, tarde que temprano van a persistir en su objetivo fatal hasta cumplirlo. Desconozco las estadísticas o probabilidades de salir vivo y cuál es el porcentaje de muerte, pero es alta. Es un lugar donde la gente toma la justicia en sus propias manos y cuando uno estorba, incomoda, balconea o critica a alguien influyente este lo va a matar a uno. Impera pues una especie de regresión a la época del viejo oeste en todas sus salvajes y arbitrarias dimensiones.
Luego es un lugar donde todo mundo para caber dentro de un mismo arbol genealógico de una forma u otra.
Se acostumbra mucho en este estado decirle a todo mundo pariente, yéndose tan lejos como serían los cuñados de un primo del sobrino de la prima hija de la hermana de tu mamá en su primer matrimonio. Y creo, todavía escucha uno, que por el lado del abuelo resulta que el mismo amigo es papa de la nuera del primo de los nietos de la abuela por el lado de la hermana de tu papá.
El problema, me explican de forma anónima diferentes representantes del gobierno es que el más honesto tiene que ser un poco corrupto porque así es el sistema y si uno va en contra de lo establecido lo matan a uno. Lo obligan a uno a embarrarse como iniciación en un club que se podría llamar el de Los que ya no pueden denunciar porque ya se ensuciaron las manos también”.
Abrevio los errores (por no decir algo más atinado o exacto, pero que provocaría la indignación de los que te están ofendiendo con sus sandeces de mentir tan cínicamente.
El juzgado segundo de distrito en Culiacán falló que rechazaba protegerme o ampararme en contra de una auto de formal prisión completamente arbitrario por no cumplir con lo establecido por los articulos de la constitución política y el codigo penal de Sinaloa.
Argumentó una juez por Dios que el fallo estuvo basado en que yo habia confesado al crimen por el cual se me dictaba auto de formal prision y porque no comprobé la tortura de la cual fui objeto por parte de agentes de una policía secreta y clandestina.
Bueno lo increíble es que yo pedia ampara en contra de una auto de prision que en realidad lo que demostraba era mi inocencia y no una justificación para encerrarme y porque fui torturado y eso fue comprobado no mediante una sino dos peritajes que estaban ya en el expediente y en ningún momento confesé a nada.
Bueno, si el juez segundo realmente hubiera leído el auto de formal prisión nunca, creo yo, se hubiera aventado ese error porque precisamente dice el juez séptimo del fuero común de Culiacán “que parecía increíble que yo hubiera sido sometido a tortura porque no confieso a nada ni declaro nada que me afecte”.
Pero esos rechazos, promesas falsas, o siemplemente que le dan a uno el avión….
“Sí, tu tranquilo que vamos a girar instrucciones para que se analice tu caso y se recomiende que se actúe conforme a derecho”.
“Puro verbo”, porque se queda uno esperando algo que se va a hacer y que a uno le urge, le inyectan de esperanza, pero se quedó esperando, porque fue puro verbo y se siente feo e insiste uno por recomendación y garantía de ellos y se ofenden y finalmente le dicen que no les compete. Este teatrito inefable pero ofesnsivo lo escenifican personas del más alto nivel político.
Claro todo mundo sabe que la política está basada en promesas falsas o mejor dicho de difícil probabilidad de que se cumplan para que no suene tan feo.
El caso es lectores que tengo cuatro años denunciando violaciones a mis garantías individuales en todos los lugares donde comprobadamente debían tomar acciones, digo, analizadas las denuncias científicamente por especialistas y por los mismos que luego te desechan o rechazan tu denuncia o denuncias tan valientes.
Yo creo que la irregularidad más notorio y desvergonzada es la de incumplimiento de términos judiciales.
Conservadoramente, para darle una margen de error de màs o menos puntos, fijaría en 90 por ciento la cantidad de expedientes con una flagrante y extensa, en tiempo, la violación de términos judiciales, qque en el peo de los casos no debe exceder de un año para procesar a un detenido por alguno de los crímenes punibles en la constitución politica, codigo penal federal o estatales que se apliquen en el lugar y tiempo en contra de cualquier persona.
Lo más ridículo y frustrante es ser un procesado y al cierre de instrucción haber insistido lo suficiente en leer y entender todo lo que estan haciendo en tu contra, basados en que, y que recursos existen.
Suena fácil, pero no en México y me lo decían diferentes abogados que era muy difícil planear una defensa en contra de una ofensiva que no está basada en ningún precepto legal válido.
O sea me están diciendo que:
“Mira Olivier, no podemos defenderte porque la ley está resolviendo sin contemplar el código y basado en conjeturas subjetivas personales y no oficiales. Algo así como la ley de que por mis huevos te sentencio, te acuso, paso el informe, consigno ante el juez, te chingo, en resumen.
Pero aun el mejor abogado privado te oculta o desconoce el mismo una serie de recursos que puedes aprovechar para tratar de garantizar una justicia real, reglamentaria, ética, honesta, sin influentismo, corrupción, interés, nada.
Tiene la vergüenza, incluso los secretarios del Juez y el juez mismo se atrave a contestar a tu posible valor de preguntar disculpe en cuanto tiempo cree que se concluya este proceso en mi contra y se me absuelva o sentencien que se va a prolongar más de un año y al preguntar porque, señalan que por que tienen un enorme rezago por la cantidad de expedientes recibidos.
La pura contestación es considerada delito doble porque el articulo casitgia el rezago y porque el articulo usar como pretexto que pisoteo el numero sobre termionos legales.
No entiendo,y menos entiendo que uno hace uso del recurso de queja ante los consejos de la judicatura de cada competencia.
Que ingénuo pienso yo creer que es sensato quejarme de un juez ante un juez, colega, compañero del que uno acusa o incluso el mismo, por el presidente de la Scjn, por ejemplo es tambien presidente del Consejo de la Judicatura. Eso es absurdo.
Es necesario, desde mi punto de vista, que reconozcamos las fallas tan a flor de piel y que retrasa o impide la verdadera democratización y que da la impresión que el sistema judicial es obsoleto y escasamente fue funcional cuando se escribió hace más de 90 años. Por favor.
Sabemos perfectamente que existe ineptitud, pero no existe la iniciativa de auditar todos los expedientes de todos los juzgados a lo largo y ancho de México para sacar una visión más exacta de lo verdaderamente grave lo elevado del número de casos que en blanco y negro dicen una cosa con un sentido y concluyen otra sin pena ni arrepentimiento que sea totalmente contrario a lo que establece la ley.
Empezamos a entender a las personas que cumplen setencias habiendo sido inocentes o no tan culpables y que nunca se quejan de los castigos injustos, sentencias en contra de crímenes completa y notoriamente falsificados para perjudicar nada más.
Ahora detener a un sujeto y someterlo a proceso sea o no culpable es un negocio redondo. Ingresos para el abogado, posibles sobnornos para los jueces y sus allegados del trabajo. Las auotirides de los penales con el comercio que hacen internamente con los reso como es cobrar por habitaciones más o menos cómodas, servicios como mantenimiento y pintura, electricidad, agua. Todo eso figura en el presupuesto que les otorga el Congreso, el cual hjablar de unos 200 mil pesos el costo por reo anualmente. No se lo gastan ni de broma.
Todos se hacen los que yo no sé y se embarran de dionero malhabido, pero es que ni modo, así es el sistema y no se puede en contra de él.
Yo mne rehuso a creeer eso.,
Creo que un saneamiento real de la impartición de justicia está muy lejos todavía, pero recomiendo que le gente si se anime a denunciar estas irregularidades porque cuando todos den el paso adelante y las autoridades se sientan avasalladoramente derrotadas por las denuncias no habrá justicia real.